
Un poco de historia
El Hogar de la Empleada se inicio el 18 de abril de 1936 cuando un grupo de damas de la entonces Acción Católica, preocupada por la formación de la mujer en su proyección social, cultural, laboral, decide empezar con algunos cursos demandados por la sociedad de aquel entonces. Comenzaron con un grupo de 10 alumnas, en un salón prestado por la catedral. Al ir creciendo el alumnado, la sede de la obra se fue trasladando a distintos locales alquilados: Calle Sarandi, Rincón y Bartolomé Mitre, hasta que en 1936 la institución, ya con Personería Jurídica, compra la casa de calle Buenos Aires 468. Desde 1954 los cursos se dictan en su sede propia, aumentando paulatinamente las materias de los mismos , de acuerdo a las tendencias laborales y gustos culturales que van surgiendo; Oficios, artesanías, idiomas, computación, música, coro, etc.
A partir de 2011, en la casa del 468 está el Liceo Nº27 y nosotros nos reacomodamos en la casa del 470.- casa contigua que se compró y construyó con el esfuerzo de las entonces colaboradoras del Hogar, las colectas puerta a puerta y las generosas donaciones de empresas de aquella sociedad

MISION Y VISION DE LA INSTITUCIÓN
Misión:
Formar y capacitar en las distintas áreas a los estudiantes, en un ambiente que fomente los mejores valores humanos y la difusión del conocimiento, para el crecimiento propio y para el bien común de la sociedad.
Visión:
Se visualiza a la institución, con liderazgo reconocido entre sus pares, ya que cuenta con una amplia actividad docente en la educación no formal, área que es de interés publico , formando técnicos, auxiliares e idóneos.

HISTORIAS DE ÉXITO Y PARTICULARIDADES
Para la Institución que pretende rescatar algunos valores un tanto olvidados por la sociedad, como la solidaridad, la camaradería, la revaloración del ser humano como persona; las mejores historias de éxito se dirigen por ejemplo al hecho de insertar en muchos casos gente con capacidades diferentes en grupos sociales homogéneos o con realidades sociales diferentes al resto de la sociedad.
Algunos ejemplos cercanos en el tiempo es la integración de varias compañeras no videntes a los cursos de gastronomía; lo que ellas pretenden es lograr una mayor independencia en su vida cotidiana o la incorporación a los cursos de tejido para elaborar su proyecto laboral. Otro ejemplo es la incorporación a los grupos de chicas del Instituto Nacional del Menor y Adolescente, donde se pretende ampliar su perspectiva de futuro, iniciándoles en alguna actividad que les pueda servir de salida laboral al mismo tiempo que se les integra a grupos donde no se sienten discriminadas por el contrario colabora con la reinserción de las chicas a la vida social cotidiana.